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7 de agosto de 2019

San Cayetano: paz, pan y trabajo, un pedido repetido por miles

La iglesia de Liniers abrió a la medianoche y se realizarán misas durante todo el día, pero la ceremonia central, a cargo del arzobispo Mario Poli, será a las 11.

Desde la medianoche, miles de fieles están ingresando a la iglesia de San Cayetano, en Liniers, para agradecer y pedir por pan, paz y trabajo. Familias y personas de todas las edades han dormido en carpas durante días esperando la hora de ingresar a la iglesia. En esta jornada se darán 14 misas -que comenzaron en la madrugada-, mientras que la ceremonia central, a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, será a las 11 de este miércoles.

La fiesta de fe popular en el templo de Cuzco 150 lleva por lema este año "Querido San Cayetano, como pueblo y familia, ayúdanos a ver a Cristo vivo en cada hermano". El rezo de la novena preparatoria comenzó el lunes 29 de julio y concluyó este martes, cuando una imagen de San Cayetano recorrió la larga fila de espera de los peregrinos.

Al finalizar la última misa de la novena, se desarrolló un festival de oración y música que animó la espera de la apertura de las puertas del santuario a la medianoche. La misa central está prevista para las 11 y será presidida por el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, quien al finalizar la Eucaristía recorrerá la fila de peregrinos e impartirá la bendición.

Como siempre, las calles que rodean la iglesia están llenas de vendedores ambulantes y puestos con estampitas, rosarios y decenas de adornos con la imagen de San Cayetano, algunos de los cuales se compran para ser bendecidos durante las 14 misas que se realizarán este miércoles. 

 La organización de los fieles impresiona y no deja nada librado al azar. Es así que se realizan dos filas, ambas ingresan cuando las campanas del templo señalen las doce, pero una es "la rápida" que ve la imagen del santo de lejos, y otra avanza más despacio, ya que los fieles pueden tocar la imagen.

"Somos varias familias, nos conocimos hace años haciendo la cola, y desde mayo que nos turnamos y venimos dos días a la semana cada uno para guardar el lugar", explicó Raquel Fernández, de 75 años y desde hace 40 una fiel devota del santo. "Vengo a pedir por todos esos chicos que hoy están sin trabajo. Es muy triste lo que se ve", consideró la mujer con lágrimas en los ojos.

María Isabel interrumpió el diálogo y aseguró que "la situación está muy difícil. Este año más que nunca me toca venir a pedir trabajo por gente cercana". Estos fueron algunos de los testimonios de los miles de peregrinos que agradecen y le piden al santo.

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