El presidente Mauricio Macri llega a la pequeña villa alpina suiza de Davos para participar del Foro Económico Mundial, en el promocionará al país como destino de inversiones, en el marco de una cumbre que hoy comenzó con la defensa de la globalización y la cooperación internacional ante las posiciones proteccionistas que se esperan del mandatario estadounidense, Donald Trump.

“Las fuerzas del proteccionismo están levantando cabeza frente a la globalización”, dijo el primer ministro de India, Narendra Modi, encargado de abrir el foro que se celebra en la exclusiva estación de esquí suiza y que reúne a la elite política, financiera y empresarial.   En medio de una gran expectativa por la participación de Trump, defensor de posiciones proteccionistas, Modi subrayó que el “aislacionismo no es la solución” ante los problemas de la globalización, y que el proteccionismo “no es menos peligroso que el cambio climático o el terrorismo”, sino que es parte de los tres grandes desafíos que afronta nuestra civilización.   Estados Unidos anunció el lunes la imposición de aranceles a los paneles solares importados de China, así como a las lavadoras industriales de algunos países asiáticos, y se temen medidas similares como la suba de aranceles para el acero o el aluminio, sectores claves para la Argentina.   En este marco, el presidente Macri, quien tras visitar Rusia pasará la noche en Zurich antes de trasladarse mañana en helicóptero a Davos, presentará la agenda de la presidencia pro témpore argentina del G20, el grupo de países desarrollados y emergentes, que por primera vez estará liderado por un sudamericano.   La agenda argentina del G20 se enfoca en tres ejes claves: el futuro del trabajo, la infraestructura para el desarrollo y un futuro alimentario sostenible.   La estadía del mandatario en Davos servirá para buscar apoyos y forjar consensos de cara a la cumbre de mandatarios del G20 a fin de año en Argentina, y con ese objetivo mantendrá mañana dos encuentros bilaterales cruciales, uno con la canciller alemana Angela Merkel y otro con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.   Además, se reunirá con la reina Máxima de Holanda y el primer ministro holandés, Mark Rutte.   Los encuentros se realizarán en la “Casa Argentina”, el café convertido en centro de operaciones del mandatario y punto de encuentro de la comunidad empresarial argentina e internacional en la pequeña villa alpina, por donde se espera que pase el CEO de Microsoft, Bill Gates.   Macri acudió a Davos hace dos años, apenas un mes después de haber sido elegido presidente. En aquella ocasión, los líderes mundiales y los representantes de la banca celebraron su “política aperturista”, lo que auguraba una lluvia de inversiones.   El país crece hoy a un 3,7 por ciento pero el desafío sigue siendo crear puestos de trabajo y de calidad. De ahí la apuesta del gobierno por atraer inversiones productivas, concentradas en el sector de infraestructura, con énfasis en la transformación tecnológica.   Antes de la llegada del mandatario a Davos, los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Producción, Francisco Cabrera, comenzaron a allanar el terreno con reuniones bilaterales con ejecutivos de la banca, como HSBC, City y BBVA, y de empresas con inversiones o interesadas en invertir en el país, como Dow, Novator y Unilevel.   En la víspera del Foro, el Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó el optimismo económico y elevó del 3,7 a 3.9 por ciento su previsión de crecimiento de la economía mundial para 2018.   Sin embargo, el clima positivo, destacado por la delegación argentina, contrasta con los persistentes problemas de pobreza y desigualdad que afectan al mundo globalizado.   Un informe presentado en Davos por la organización no gubernamental Oxfam denunció que 82 por ciento de la riqueza mundial generada el año pasado fue a manos del 1 por ciento más rico de la población, mientras que el 50 por ciento más pobre- 3.700 millones de personas- no se benefició del crecimiento.   En cuanto a Argentina, otro informe publicado en la cumbre suiza, “The Inclusive Development Index 2018” (Índice de Desarrollo Integrador), reveló que el país ocupa el puesto número 23 en la tabla de las 74 economías emergentes a la hora de lograr que las políticas se traduzcan en una reducción de las desigualdades y en una sociedad más inclusiva.   En el ranking, el país se encuentra muy por detrás de otros países de la región como Uruguay (8) y Chile (9).   Davos es, sin dudas, un buen lugar para buscar inversiones y ahondar en las políticas que presuntamente servirán para canalizar el desarrollo productivo, la apuesta del gobierno argentino para lograr una mayor inclusión.   En tanto, Dujovne trabaja con vistas a la preparación de la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20, que se celebrará entre el 19 y 20 de marzo en Buenos Aires.   Uno de sus objetivos es garantizar la presencia del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, con quien el ministro se reunirá mañana luego de que el encuentro bilateral fuera diferido, ya la llegada del estadounidense se retrasó por los problemas presupuestarios que paralizaron el gobierno de ese país.   En Davos, estarán también el presidente francés, Emmanuel Macron, con quien Macri se reunirá el viernes en París, además de 70 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el rey de España, Felipe VI, la primer ministra británica, Theresa May, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.   El más esperado es Donald Trump, quien acudirá el viernes a Davos, donde se espera que defienda su famoso lema “Estados Unidos primero”, en las antípodas del libre mercado defendido por la mayoría de los líderes participantes del foro de Davos.   Agencia Telam

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