Los chicos perdieron alrededor de dos kilos durante los 17 días que permanecieron en cautiverio. 

Los 12 chicos que fueron rescatados desde el interior de una cueva en Tailandia perdieron alrededor de dos kilos durante los 17 días que permanecieron en cautiverio. Asimismo, se conocieron las primeras imágenes de los menores en el hospital, que según un alto responsable sanitario del país asiático se encuentran "en buenas condiciones y no presentan signos de estrés".

Un video difundido por la televisión tailandesa demostró cómo se recuperan los niños junto a su entrenador de fútbol, después de haber vivido una terrorífica odisea en una cueva inundada, al norte de Tailandia. En el video los escolares aparecen sonrientes, reposados sobre sus camas y conversando con las enfermeras, mientras realizan señas que simbolizan la victoria, algo que consiguieron después de aprender a bucear, una tarea complicada si se tiene en cuenta que algunos no sabían nadar.

Las imágenes también revelan el llanto y la emoción de sus padres, sorprendidos por la buena salud de sus hijos. Desde fuentes oficiales se pudo confirmar que los pequeños sólo sufrieron cuadros leves de neumonía, pero ninguno de ellos registró inconvenientes graves de salud.

También se conoció un video con imágenes del rescate de los chicos y el entrenador de fútbol.

Por su parte, el primer ministro tailandés, Prayuth Chan-ocha, solicitó este miércoles que a los chicos les den tiempo y espacio para recuperarse. "Lo importante es el espacio personal. Tenemos que controlar esto por ellos, porque su sistema inmune todavía está débil", aseguró Prayuth a los periodistas presentes. Y agregó: "Lo mejor es no molestarlos".

Los 12 chicos, de entre 11 y 16 años, y el entrenador, de 26, se recluyeron en la cueva Tham Luang, situada en la provincia de Chiang Rai, durante una excursión el sábado 23 de junio tras completar un entrenamiento de fútbol, cuando una severa tormenta les impidió la salida. Esto produjo que transcurrieran nueve días a la deriva y sin alimentos.

Finalmente, fueron rescatados de las profundidades de la cueva entre el domingo y el martes pasado. Pero a pesar de la euforia y la alegría, no todo fue color de rosa en el lugar de los hechos. Saman Kunan, un ex miembro de la Marina tailandesa, perdió su vida el 6 de julio, y se transformó en la única víctima del operativo, al no contar con suficiente oxigeno luego de entregar provisiones a los niños y a su director técnico.

Por el momento, los integrantes del equipo de fútbol Jabalíes Salvajes son alimentados a base de una dieta blanda con arroz y pollo, además de varios suplementos vitamínicos. Todos esperan regresar rápido a sus rutinas.

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